De qué se trata
Esta guía traduce la Recomendación de la OCDE de 2022 sobre evaluación de políticas públicas en una hoja de ruta práctica para los gobiernos. Propone cómo desarrollar o mejorar los sistemas de evaluación apoyándose en tres pilares clave: (1) institucionalización, (2) calidad y (3) impacto. Cada pilar se desarrolla en aspectos concretos —como contar con mandatos claros, establecer estándares de calidad y garantizar que las evaluaciones se utilicen en la toma de decisiones— y se complementa con ejemplos de distintos países. Incluye una herramienta de auto-evaluación detallada que ayuda a medir las capacidades actuales y a identificar prioridades de mejora. Con este enfoque, los gobiernos pueden pasar de evaluaciones aisladas a una cultura en la que los análisis rigurosos respalden los presupuestos, orienten las reformas y fortalezcan la confianza ciudadana.
Cuándo usarla
- Definir y planificar una nueva política o ley de evaluación, estableciendo desde el inicio las prioridades y el mandato que guiará su implementación
- Revisar y diagnosticar la capacidad actual de evaluación para, a partir de ello, diseñar reformas focalizadas con apoyo de la herramienta de auto-evaluación
- Conectar los hallazgos de las evaluaciones con la planificación presupuestaria, las revisiones de gasto y las decisiones del gobierno, asegurando que se traduzcan en acciones concretas.